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Errores al instalar el aire acondicionado y cómo evitarlos

Un equipo de aire acondicionado bien elegido puede fallar igualmente si la instalación no se hace con cuidado. Los errores al instalar el aire acondicionado,desde un vacío mal hecho hasta un desagüe sin la pendiente correcta, son la causa más habitual de fugas de gas, ruidos, pérdida de rendimiento y averías que aparecen a los pocos meses de la puesta en marcha. Tanto si eres instalador profesional como si vas a supervisar una instalación en tu propia vivienda, conviene identificar estos fallos antes de que se conviertan en un problema costoso.
 

No hacer correctamente el vacío del circuito
Antes de cargar el gas refrigerante, el circuito frigorífico tiene que quedar completamente libre de aire y de humedad. Es uno de los pasos que más se acelera o se salta directamente en instalaciones con prisa, y es también el que más factura a medio plazo: la humedad residual se convierte en ácido dentro del circuito y acaba dañando el compresor.
Comprobar el nivel de vacío con un vacuómetro, y no solo por el tiempo que ha estado la bomba en marcha, es la diferencia entre una instalación que dura años y una que empieza a fallar el primer verano. En REMLE encontrarás equipos de recuperación y vacío y detectores de fugas y vacuómetros para hacer esta comprobación de forma fiable.

 

Fugas de gas por soldaduras o purgado deficiente
Soldar el tubo de cobre sin hacer circular nitrógeno por dentro oxida la superficie interior
y deja partículas que, con el tiempo, taponan capilares o dañan la válvula de expansión. Una fuga pequeña, además, casi nunca se nota el primer día: el equipo sigue enfriando, aunque cada vez un poco peor, hasta que la carga de gas baja lo suficiente como para notarlo con claridad.
Revisar las uniones con un detector antes de dar por cerrada la instalación, y tener a mano un sellador de fugas para intervenciones puntuales, evita tener que volver a abrir el circuito semanas después.

 

Manipulación incorrecta del tubo de cobre
Doblar el tubo de cobre sin una herramienta adecuada es uno de los errores más frecuentes y más fáciles de evitar. Un doblez mal hecho aplasta la sección interior del tubo, reduce el paso del gas refrigerante y obliga al compresor a trabajar por encima de sus condiciones normales. Un aislamiento térmico mal colocado o insuficiente, por su parte, provoca condensación en el propio tubo y pérdidas de eficiencia que se notan directamente en el consumo eléctrico.
Usar tubo de cobre para instalaciones de frío ya aislado, junto con herramientas de manipulación de cobre pensadas para curvar sin deformar la sección, resuelve buena parte de este problema desde el origen.

 

Soporte y fijación deficientes de la unidad exterior
Una unidad exterior mal anclada, o apoyada directamente sobre una superficie rígida sin ningún elemento que absorba la vibración, transmite ruido a la fachada o a la estructura del edificio y termina aflojando conexiones eléctricas y frigoríficas con el paso de los meses. Es un fallo que no se nota al terminar la instalación, sino varias semanas después, cuando el propietario empieza a notar un zumbido que antes no estaba.
Un soporte para la unidad exterior dimensionado correctamente, combinado con amortiguadores antivibración, evita este problema tanto en fachada como en cubierta.

 

Desagüe de condensados mal resuelto
El agua de condensación de la unidad interior tiene que evacuarse con una pendiente continua hacia el exterior. Cuando esa pendiente no existe, o cuando la distancia hasta el punto de vertido es demasiada para que el agua circule por gravedad, el resultado son goteras, manchas de humedad en el techo o el propio equipo deteniéndose por seguridad al detectar el depósito lleno.
En instalaciones donde la gravedad no es suficiente, una bomba de condensados resuelve el problema, y una canaleta de instalación bien colocada protege el recorrido de la tubería y del cableado frente a golpes y a la intemperie.


¿Cuándo conviene llamar a un instalador certificado?
Manipular gas refrigerante y equipos a presión no es una tarea que se pueda elegir hacer o no: la ley exige el carné de manipulación de gases fluorados para cualquier intervención que implique soldadura, vacío o carga de gas, por lo que esta operación debe realizarla siempre un profesional habilitado. 
Como particular, el margen de decisión no está en el "cómo", sino en elegir bien los materiales de instalación y en pedir a tu instalador que documente el vacío conseguido y la carga de gas introducida: son los dos datos que, si algo falla más adelante, permiten saber si el problema viene de la instalación o del propio equipo.